no_me_ire_pEn esta ocasión os voy a recomendar uno de los últimos libros que me acabo de leer: “No me iré sin decirte adonde voy” de Laurent Gounelle.

Es un novela en la que se muestra claramente y muy bien explicado como cuando dejamos de comportarnos como víctimas del mundo exterior y tomamos la riendas de nuestra propia vida las cosas cambian.

Cuántas veces nos escuchamos a nosotros mismos diciendo: “Es que mi trabajo”,  “Es que si yo tuviera esto”, “Es que la economía está mal”, “Es que siempre me pasa lo mismo”, “Es que hoy llueve”, blablabla…Bueno, pues lo siento, tienes lo que tienes, y eres lo que eres.

Y ahora, ¿qué es lo que vas a hacer para que tu vida sea mejor? Puedes seguir quejándote eternamente, o bien puedes hacer algo para que esto cambie. El único responsable de lo que sucede en tu vida eres tu mismo, y si no haces tu algo para cambiarlo no esperes que los demás lo hagan por ti.

Un primer paso para dejar de actuar como víctima es dejar de comparse con los demás, quererese un poco más y comenzar a agradecer todo lo que tienes. Porque tienes la vida y es la principal herramienta para comenzar a construir. Pue este libro comienza así, con una persona que está a punto de perder eso, la vida, el personaje principal del libro quiere suicidarse. Sin embargo, hay alguien que le hará cambiar de opinión, y cuando empieza a mirar las cosas desde otro punto de vista y actuar de otra forma, su vida cambia.

Y tú, ¿a qué estás esperando para levantarte del sillón y tomar las riendas de tu vida?

 

 

 

coaching-a-escenaHace hoy justamente un mes que presentaba junto a mis dos amigos, Luis Dorrego y Susana Humbrías el libro que llevabamos escribiendo durante casi año y medio: Coaching a Escena.”

Este libro nació con el objetivo de compartir las dinámicas teatrales surgidas en el taller de Teatro  y Crecimiento personal de Luis. A través de estas y otras dinámicas pudimos investigar y descubrir que éramos más de lo que nosotras creíamos. Para mí el escenario se convirtió, y se ha convertido, en un laboratorio donde poder experimentar otras formas de mí misma sin ningún peligro y de una forma totalmente real. Así que puedo hablar en primera persona sobre lo que aportan estas dinámicas, y puedo afirmar que esta forma de trabajo puede llevarte a una transformación real y duradera.

La elaboración del libro ha llevado mucho tiempo y ha sido un trabajo muy interesante, donde los tres nos hemos enriquecido gracias a los puntos de vista y conocimiento de los otros, y que nos ha dado la oportunidad de desarrollar nuevas dinámicas.

¿Y qué aporta el Teatro al Coaching? A este respecto hago dos reflexiones:

– Si el objetivo del Coaching es intervenir directamente en el “Hacer” de una persona para transformarlo, ¿qué mejor forma de hacerlo que traer la situación a la consulta? ¿no? Pero esto no siempre es factible en la práctica…Sin embargo, lo que sí es posible es entrenar esa situación y aprender a hacerlo. Y, ¿cómo se aprende a hacer una cosa? Pues haciéndola y equivocándose, y que mejor forma que el Teatro para esto, donde no existe un peligro real, pero en la que el cliente se enfrenta a la realidad de la situación.

– Mi segunda reflexión va encaminada al hecho de que aunque trabajemos directamente en el “Hacer”, una persona no solo “hace” sino que siente y que además tiene un cuerpo del que no se puede desentender. Y se establece aquí lo que se llama fractalidad. Cuando “haces” también “piensas” y “sientes”; y cuando “piensas” también estás “haciendo” y “sintiendo” e incluso cuando “sientes” estás “pensando” y estás “haciendo”. Por ello, la disección de estos tres niveles en una persona es tan difícil, puesto que como seres humanos, somos cuerpo, mente y emociones, y el Teatro permite trabajar estos tres niveles de la persona de forma simultánea e integral.

Por todo ello creo que este libro aporta un aire fresco, real y práctico al mundo del coaching, la formación y el crecimiento personal, y  que resultará de gran interés para los profesionales de la Educación, el Coaching y la Psicología.

Y para los que no pudistéis estar el día de la presentación aquí os dejo un vídeo resumen. Difrudadlo.

Cambiar

Desde la ventana de mi trabajo puedo ver toda la sierra de Madrid, y muchas veces me fijo en como cambian de forma las nubes de la sierra… Y así es como terminé el otro día pensando en la manía que tenemos de querer controlar el cambio en nuestras vidas y como, sin embargo, las nubes son bellas gracias a este cambio continuo.

  • ¿Por qué tanto miedo al cambio?
  • ¿Qué ocurriría sin un día aceptases tu miedo y te sintieras libre como una nube? ¿Qué harías?

Hay un libro que me recomendó un amigo que habla sobre esto a nivel económico y laboral, y que os presento en este vídeo: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?

El planteamiento que hace este libro se puede llevar mucho más allá, porque habla de esa emoción de la que no está de moda, se llama “miedo” y que es tan humana como tú mismo. Ante un miedo las dos respuestas biológicas que se dan son la huída o el enfrentamiento. Ambas respuestas tienen sentido en la naturaleza donde quedarse quieto o huir pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Sin embargo, la mayor parte de nuestros miedos solo tienen vida en nuestra cabeza.

A mí me gusta mucho el planteamiento que Osho hace con respecto al miedo:

En principio no hay mucha diferencia entre una persona cobarde
y una valiente. La única diferencia es que el cobarde escucha
sus miedos y se deja llevar por ellos, mientras que la
persona valiente los aparta y continúa su camino. La persona
valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos los miedos.

Hay miedos de todo tipo: miedo a pensar que si dejas tu trabajo porque no te gusta no encontrarás otro mejor, miedo a un no del chico o de la chica que te gusta, miedo a hablar en público, miedo a fracasar, miedo a triunfar, miedo a cambiar de ciudad, miedo a no ser capaz…en definitiva, miedo a cambiar.

El miedo como tal tiene una razón de ser y pueder ser útil puesto que te va a poner alerta ante una situación de peligro. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de esas situaciones de peligro son fantasmas y en vez de ayudar lo que consiguen es limitar nuestras acciones.

Reconocer que tenemos miedo no está de moda en una sociedad que vende a superhéroes americanos que todo lo pueden. Pero resulta que el miedo es humano, que todos tenemos miedo. Ser capaz de aceptarlo y actuar a pesar de él marcará la diferencia en tu vida y te permitirá hacer realidad tus sueños.

Así que, permítete soñar, reconoce tus miedos y lánzate a la acción.