Trabajar en equipo no siempre es fácil. Todos tenemos nuestra idea de cómo deben hacerse las cosas, y cuando se trabaja con otras personas reconocer que existen otras posibilidades, incluso mejores que las nuestras puede suponer una amenaza. Esto básicamente responsabilidad de nuestro ego.

Y es que el ego bien entendido es un aliado poderoso, pero también se puede convertir en un gran enemigo para nuestro desarrollo.

Te invito a hacer ahora, en este mismo momento, un pequeño ejercicio de reflexión: ¿puedes recordar la última vez que trabajando en equipo alguien no estuvo de acuerdo con tu planteamiento? ¿Qué sentiste? ¿Qué ideas vinieron a tu cabeza?

Tal vez aparecieron ideas de “Esté siempre está contra mí”, “Este no tiene ni idea de lo que está hablando” o “¿Pero qué tontería se le ha ocurrido?” o “¿Para qué habré dicho nada…? Siempre es lo mismo…” “Siempre queriendo decir la última palabra”…

¿Te suenan familiares alguna de estas frases? Cuando alguien nos lleva la contraria nuestras reacciones pueden ser muy distintas:

    • Puede que nos sintamos amenazados y la crítica la llevemos a nivel personal.
    • O puede que tratemos de ignorar esa crítica menospreciando la aportación de la otra persona.
    • O incluso que reaccionemos contraatacado a la crítica.

Sin embargo, y aunque estas reacciones puedan surgir en un primer momento de manera inconsciente, ninguna de ella nos lleva a un desarrollo ni personal ni del proyecto en el que estemos trabajando. No suman, sino que restan.

Una de las cosas más importantes que aprendí cuando me formé en Programación Neurolingüística fue que mi forma de ver el mundo no la misma que la del resto del mundo. Yo lo resumo en la frase “Mi mundo no es tu mundo”.

Esto implica la singularidad de mi forma de pensar, mi aporte personal, y al mismo tiempo pone en valor la forma de ver el mundo de otras personas. También pone de manifiesto la dificultad que tenemos a la hora de ponernos de acuerdo y coordinarnos; y a pesar de todo esto es posible, y no solo es posible, si no que también es muy enriquecedor.

Teniendo en cuenta esta visión del asunto, es totalmente lícito la expresión de los otros, estén o no estén de acuerdo con nuestros planeamientos. La crítica en sí misma, no es buena ni mala, ni es una amenaza en sí misma. Otra cosa es la interpretación que hagamos de ella, y es ahí dónde reside el punto clave a la hora de una gestión saludable de esta situación. Dicho esto, ¿qué podemos hacer con esa supuesta crítica?

Una opinión diferente a la tuya puede llevarnos a un desarrollo personal si la abordamos como elemento enriquecedor, tomándola como un reto que te ayuda a revisar tu planteamiento y enriquecerlo, como un elemento de aprendizaje. Esto en DBM (Modelado Conductual Desarrollativo) es lo que llamamos revisión de nuestros modelos. La “crítica”, y ahora la escribo entre comillas, te debe llevar a una revisión constante y retadora de tus propias creencias y planteamientos para validarlas buscando argumentos que te afiancen o bien a una revisión de los que te ayuden a mejorar, y con ello mejorar el proyecto.

Porque cuando vivimos la “crítica” como una amenaza nos sitúan en el mundo como seres inseguros y temerosos de la presencia del otro. Y es muchas veces nuestro ego mal entendido, nuestros miedos, los que nos llevan a mirar la “crítica” como una amenaza personal.

Y tal vez pienses que hay “críticas mal intencionadas”. Pues incluso esas críticas no harán más que ayudarte a colocarte en el mundo y llevarte a encontrar la seguridad en ti mismo.

Este planteamiento te va a llevar a un revisión constante de tu vida, de tu forma de estar, hacer y sentir, y en esta continua revisión estaremos en continuo movimiento para un desarrollo enriquecedor. ¿Te apuntas?

Hoy quiero aprovechar mi blog para presentaros a una de esas personas que convierten una dificultad en un reto y que a través de ello consiguen dar sentido a su vida y  a la vida de la gente que la rodea. Carmen, presidenta de la asociación “Apadrina una neurona”, es de esas personas que han apostado por vivir, por vivir plenamente, y ya me mi blog trata de cambios, cambios personales, profesionales, vitales… quería presentaros a una de esas personas que inspiran.

Y no voy a seguir hablando más de ella, os la voy a presentar, a ella y a su asociación a través de esta pequeña entrevista que muestra un poco de esa fuerza vital que tiene. Espero que os guste.

Nombre: Carmen Nevado Rey.

Carmen, háblanos un poquito sobre ti. ¿Qué es lo que te inspira en la vida? ¿Cuál es tu mayor ilusión? ¿Podrías nombrar a un héroe?

Me inspira una puesta de sol, el olor del pan recién hecho, el tañir de una campana, las rugosidades de una piedra, el sabor amargo de la granada…

Hay muchos heroes anónimos que están luchando por un mundo mejor, son maestros, que nos dan lecciones de vida. Para mí algunos de esos héroes anónimos son las personas con discapacidad, tienen mucho que aportarnos: su coraje, su lucha, sus ganas de vivir,… así nos lo muestran. Son admirables.

“Apadrina una neurona” surgió para ayudar a tu hijo, que sufre parálisis cerebral. Creo que para un padre que te digan que tu hijo tiene un problema de salud puede ser una de las cosas más difíciles de afrontar. ¿Podrías compartir qué sentiste cuándo te dieron la noticia? ¿Cuáles fueron tus primeros sentimientos?

Mi hijo se debatía entre la vida y la muerte, recuerdo una conversación que tuve con él. Me conecté con el amor puro y verdadero. Es un momento duro, cuando no sabes si tu hijo elegirá vivir o morir. Eligió vivir y aquí estoy acompañándole en el camino hacia sus sueños.

Le doy las gracias a mi hijo por elegir la VIDA. En el momento que conecté con el amor puro, mis alas empezaron a desplegarse y conecte con mi esencia.

Quiero gritarle al mundo entero, que mi hijo es diferente, pero siente igual que cualquier otra persona. Me siento libre para poder disfrutar las cosas únicas y especiales que me regala mi hijo Alex. LE DOY LAS GRACIAS POR ELLO.

Y después, ¿qué te ayudó a seguir adelante?
Confie en la vida. Sentí que era mi mision de vida y me pregunte para qué???? Y aquí estoy.

Yo personalmente no soy muy amiga de los consejos, pero te voy a pedir uno a ti. Si pudieras dar una consejo o una recomendación a los padres que acaban de recibir una noticia de este tipo, ¿qué les dirías?

Que confien en su hijo, en la vida, en ellos mismos.

Te conozco desde hace muy poco y sin embargo me parece que eres una persona con mucha fuerza. Pusiste en marcha “Apadrina una neurona”, ¿cuál es el objetivo de Apadrina? ¿Y en qué se diferencia de otras asociaciones?

Queremos dar voz a los invisibles, a los silenciados, a los olvidados, a los diferentes… Queremos sensibilizar, educar, mostrar… sin dar pena, acompañando en las diferentes capacidades, con optimismo y de manera positiva.

Este fin de semana (16 de Diciembre de 2017) habéis organizado un evento llamado “Serendipia”, ¿en qué consiste? ¿ Y cuál es el objetivo?

El objetivo es apadrinar un columpio adaptado para nuestros niños de almas especiales. Nuestro proyecto “columpios+adaptados=columpiados”.

Queremos mostrar también diferentes proyectos solidarios que hemos conocido durante nuestro camino. Un mundo mejor es posible, más justo, más solidario… hay personas que ya estan sembrando esa semilla.

¿Qué les dirías a la persona que está leyendo esto para invitarle a venir a Serendipia?

Que están invitados a sentir, a disfrutar, a dejarse llevar… Cuando algo inesperado llega a tu vida, deja que la magia suceda.

Y para terminar, ¿qué lema guiarán tus pasos el próximo año?
SENTIR , SENTIR Y SENTIR

 

Y aquí os dejo el enlace de la asociación para que podáis descubrir más de este proyecto lleno de sueños y lleno de vida: www.apadrinaunaneurona.org